Un pensamiento me ha hecho daño

Estaba tranquila en casa, en el sofá, y de repente ha venido a mi cabeza un pensamiento de estos que te retuercen un poquito por dentro y te hacen sentir mal. Un pensamiento que en otro momento habría llamado malo, feo, o incluso habría creído que ese pensamiento es real…. Se habrían visto afectadas las personas a las que involucraba, habría seguido dándole vueltas a la idea, me habría sentido cada vez más pequeña, más pobre interiormente, más retorcida, más hundida…

Pero no ha sido así. Algo me ha frenado y me ha dicho: ES SOLO UN PENSAMIENTO, NO ERES TÚ. Ese pensamiento solo puede es solo un pensamientoafectarte siempre y cuando te identifiques con él.

Y un pequeño momento mágico ha permitido que se desvaneciera esa sensación… Porque así es: no nos hace daño lo que sucede, sino nuestros pensamientos al respecto. Esta situación había sido el mejor ejemplo de todos porque, literalmente, no había sucedido NADA; y ahí estaba yo, sintiéndome un poco peor que un rato antes.

Luego fui hacia la ducha. Hacía un rato que había vuelto de la playa y estaba cubiertita de sal. Me miré al espejo, miré fijamente a mis ojos y tuve un pequeño momento de conexión con mi yo más profundo, de donde en ese momento me vino un nuevo pequeño recordatorio: ESTO ES SOLO UN JUEGO.

Esto es todo un juego… Y estamos aquí para jugar con brío. Ese pensamiento me había hecho daño porque, por un momento, me impliqué tanto en la obra de teatro que acabé creyendo ser el papel que interpretaba como actriz. Me había alejado de la atención plena, de este divino presente que es el momento presente.

mandala_agua

Así pues, decidí hacer un experimento: voy a hacer todo el proceso de la ducha con los ojos cerrados para recobrar mi atención. ¡Bendita idea! No solo me ha servido para centrarme en cada paso que daba, sentir la textura de la botella de champú, su suavidad… Sentir la rugosidad de la esponja y el olor de cada producto que me devolvía con ternura a la plena naturaleza. Continué todo el proceso hasta ponerme el pijama, peinarme y salir del baño dispuesta a colgar la toalla para que se secara… Empezaba a interactuar con el mundo “real” de mi hogar aún con los ojos cerrados. Y aquí sigo, tras un poco de ayuda, escribiendo este texto con los ojos cerrados 🙂

Ahora, después de este experimento, ¡qué diferencia tan grande siento en mi interior!

Tal vez lo mejor que podemos hacer sea, poco a poco, darnos cuenta de que pensamos, nos demos cuenta cuando pensamos y nos demos cuenta de qué es lo que pensamos. Solo así podremos mitigar esas ideas que retumban en nuestra cabeza y nos hacen daño porque sí, sin necesidad.

Viéndoos desde el corazón,

Davinia

2 pensamientos sobre “Un pensamiento me ha hecho daño”

  1. ¿Qué es lo que tiene Davinia que en el momento que necesito recordarme que voy acelerado por la vida, me manda un email justo con lo que necesito?
    🙂
    Gracias de nuevo Davinia!

    Llevo toda la mañana con la sensación de ir acelerado, como corriendo por delante de mí. Y de pronto me sugieres el reconectar a través de una ducha consciente. Fantástico.

    También me gusta mucho la metáfora de «Es solo un juego», creo que es muy poderosa.

    A pesar de ser psiquiatra (qué mala fama tenemos a veces) considero el «estar presente» como una de las herramientas más poderosas para mejorar la vida de mis pacientes.

    Si me lo permites, me encantaría compartir contigo este es un video que grabé hace unos meses de mi interpretación de «ducha consciente». Lo titulé: «Qué hacer cuando tu pareja se va al servicio», y espero que te guste. https://www.youtube.com/watch?v=K0kxSGK5dc4

    Gracias de nuevo y espero tu siguiente post que no sé por qué, aparece justo cuando lo necesto! 🙂

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.